En las urbanizaciones de Boadilla del Monte y los chalés de Aravaca, tener perro —y cada vez más, gato— es casi la norma. Por eso muchas familias piden a su empleada de hogar que, además de limpiar y organizar la casa, se encargue también del paseo, la comida o el arenero del animal. Funciona muy bien si se plantea con claridad desde el principio. Aquí te explicamos cómo hacerlo sin sorpresas, ni para la familia ni para la trabajadora.

Por qué este servicio combinado tiene cada vez más demanda

En zonas con casas con jardín y pocas viviendas en altura, como Boadilla, El Plantío o el casco de Aravaca, lo habitual es que la familia esté fuera de casa gran parte del día y el animal necesite varias salidas, comida a horas fijas o supervisión. Pedir a la empleada que incluya estas tareas dentro de su jornada evita contratar un segundo servicio (paseador, canguro de mascotas) y aprovecha mejor el tiempo de la persona que ya está en casa.

Para la trabajadora también puede ser una ventaja: una jornada más variada, a menudo mejor pagada, y en muchos casos una relación más cercana con la familia, que valora positivamente que cuide bien del animal.

Qué tareas se incluyen habitualmente

No todas las familias necesitan lo mismo, así que conviene acotar bien qué se espera. Las tareas más habituales que se añaden al servicio doméstico son:

  • Paseos del perro: normalmente uno o dos al día, de 20-30 minutos, coincidiendo con la jornada de limpieza.
  • Alimentación y agua: servir la comida a la hora indicada y mantener los comederos limpios.
  • Limpieza de espacios del animal: arenero del gato, cama, jaula, terraza o jardín donde hace sus necesidades.
  • Cepillado y aseo básico: cepillar el pelo, limpiar ojos y orejas, especialmente en razas de pelo largo.
  • Administración de medicación: pastillas, gotas o tratamientos pautados por el veterinario, si la familia lo solicita expresamente.
  • Compañía durante el día: sobre todo relevante para perros que sufren ansiedad por separación.

Hay una línea que conviene no cruzar sin acuerdo previo: traslados al veterinario, peluquería canina o paseos largos fuera del horario de trabajo son servicios adicionales que deberían pactarse y remunerarse aparte, no darse por incluidos.

Cuánto se suele pagar de más por incluir mascotas

No existe una tarifa oficial para esta tarea —no forma parte del salario mínimo del convenio del hogar— por lo que el precio se fija por acuerdo entre las partes. Estos son los rangos que manejan las familias en Boadilla y Aravaca según la carga de trabajo:

Tipo de tareaCómo se suele cobrarPrecio orientativo
Paseo corto incluido en la jornada (15-30 min)Incremento del salario por hora+0,50 – 1 €/hora trabajada
Alimentación y limpieza de arenero/jaulaIncremento fijo mensual+15 – 30 €/mes
Cuidado completo (paseos, comida, aseo, compañía)Incremento fijo mensual+50 – 100 €/mes
Servicio puntual de paseo fuera de jornadaPor visita, aparte del sueldo8 – 12 € por paseo

Cifras orientativas según experiencias reales de familias de la zona oeste. El importe final depende del número de animales, su tamaño y el tiempo real que requieren.

Qué preguntar en la entrevista si quieres incluir mascotas

Antes de dar por hecho que la candidata se sentirá cómoda con tu perro o tu gato, dedica unos minutos de la entrevista a este tema. Algunas preguntas útiles:

  • ¿Tienes experiencia previa cuidando animales? ¿De qué tipo y tamaño?
  • ¿Tienes alergias o miedo a los perros o gatos?
  • ¿Te sentirías cómoda administrando medicación si fuera necesario?
  • ¿Has paseado perros antes? ¿Sabes manejar la correa con un animal grande o nervioso?

Si es posible, organiza un primer encuentro entre la candidata y el animal antes de cerrar la contratación. Es la mejor forma de comprobar si hay buena conexión —algo que en la convivencia diaria marca una diferencia enorme.

Cómo dejarlo por escrito: el anexo al contrato

Aunque el cuidado de mascotas no aparece como categoría en el contrato de empleada de hogar, lo más práctico es añadir un anexo o cláusula específica donde se detalle:

  1. Qué tareas concretas se incluyen y con qué frecuencia.
  2. El incremento salarial acordado por estas tareas (mensual o por hora).
  3. Qué ocurre si el animal está enfermo o requiere atención extra durante un periodo concreto.
  4. Qué tareas quedan fuera del acuerdo y se pagarían aparte (veterinario, peluquería, paseos largos en fin de semana).

Tenerlo por escrito —aunque sea en un documento sencillo firmado por ambas partes— evita malentendidos y deja claro que el cuidado del animal forma parte del salario pactado, lo cual también es relevante a efectos de cotización a la Seguridad Social.

¿Buscas una empleada que también pueda cuidar de tu mascota?

Cuéntanos qué necesitas —limpieza, paseos, alimentación— y te ayudamos a encontrar a la persona adecuada en Boadilla del Monte, Aravaca y el resto del área oeste de Madrid. Solo pagas si hay match.

Busco empleada →

Errores frecuentes al combinar ambos servicios

  • Dar por supuesto que "le gustan los animales": no preguntarlo en la entrevista es la causa más común de tensiones posteriores.
  • No ajustar el salario: sumar tareas sin revisar la retribución genera desgaste y rotación.
  • Mezclar tareas sin horario claro: si el paseo se hace "cuando se pueda", suele acabar no haciéndose o haciéndose con prisas.
  • No prever ausencias del animal: si la mascota va a una residencia canina en vacaciones, conviene aclarar si eso afecta o no al salario pactado por esa tarea.

Conclusión

Combinar el cuidado de mascotas con el servicio doméstico es una solución cómoda y muy extendida en Boadilla del Monte y Aravaca, pero solo funciona bien cuando se habla con franqueza desde el primer momento: qué se espera, cuánto se paga de más y qué queda fuera del acuerdo. Una conversación clara en la entrevista y un anexo sencillo al contrato son suficientes para que tanto la familia como la trabajadora —y, por supuesto, el animal— salgan ganando.